sábado, 15 de diciembre de 2012

Foro #2

Fecha: 20 de noviembre de 2012


El horario flexible en la biblioteca escolar
Existen tres tipos principales de horarios en la programación de una biblioteca escolar: el horario fijo, el flexible y el mixto. El horario fijo es definido por Donham van Deusen y Tallman (según citado en American Library Association [ALA], 2007), como una situación en donde se programa la visita de un grupo a la biblioteca con motivo de instrucción, sobre una base regular (frecuencia semanal), durante un período determinado de tiempo, con frecuencia especifica en el año escolar. Por otro lado, el horario flexible se precisa como aquel que permite una planificación de la instrucción o de los servicios bibliotecarios, entre el especialista en ciencias de la información y el maestro, basada en las necesidades de aprendizaje de los estudiantes en cada unidad curricular. Por último, el horario mixto se caracteriza por la combinación de estas dos modalidades, en donde, como describen Donham y Tallman (según citado en ALA, 2006 ) "could have been classified as flexible, because these participants worked with some teachers to schedule classes on a flexible basis and, therefore, might have the potential for more curriculum consultation with them; however, these SLMS also met with some classes on a fixed-schedule basis, thus reducing their opportunity to meet with teachers". Una vez definidos los tipos de horarios  a considerarse en la programación de la instrucción y los servicios ofrecidos por el maestro bibliotecario en la biblioteca escolar, se pretende exponer en este trabajo las ventajas del horario flexible y las responsabilidades del maestro bibliotecario durante este tipo de horario.  Se presentarán además, las razones por las cuales, en ocasiones, la administración escolar no acepta el horario flexible y posibles soluciones para sobrepasar dichos obstáculos.
A finales de la década de 1980 y principios de 1990, se integraron al vocabulario relacionado al ambiente de la bibliotecología escolar, los términos de horario flexible y acceso flexible (ALA, 2006). Estos términos se han utilizado para definir, en primer lugar, el sentido de proporcionar acceso a la biblioteca durante todo el día; y en segundo lugar, la eliminación de un horario rígido de programación regular de los servicios bibliotecarios para cada clase o instrucción grupal, permitiendo que los maestros puedan programar sus clases en la biblioteca según sea necesario,  y de acuerdo al tiempo necesario para alcanzar los objetivos de la actividad de aprendizaje planificada (ALA, 2006). En la carta circular 4-2011-2012 del Departamento de Educación de Puerto Rico, se establece que el horario de la biblioteca escolar debe garantizar la disponibilidad de servicios utilizando alternativas flexibles, sin afectar las seis horas de jornadas diarias del maestro bibliotecario.  Este será planificado en torno a las necesidades de los estudiante, al abrir la biblioteca de la escuela antes de la hora de inicio de clases o mantenerla abierta después de la hora de salida de los estudiantes. El horario flexible le proporciona a la comunidad escolar, un acceso oportuno a los servicios y programas bibliotecarios.
Entre las ventajas del horario flexible, podemos destacar la oportunidad de proveerle al estudiante el acceso a los recursos de la biblioteca, incluyendo el servicio  de instrucción bibliotecaria fuera del horario escolar. Según Rodney, Lance y Hamilton-Pennell (2003), una biblioteca que funciona bien, proporciona una programación flexible y un acceso oportuno para todos los alumnos a la colección. “Este horario debe permitir tanto la asistencia regular de los distintos cursos, el acceso libre de alumnado y profesorado y el trabajo técnico del equipo de apoyo de la biblioteca” (MEC Madrid, 1998).
En el ámbito social y de cooperación, si la biblioteca se abre en horario extraescolar se articularán programas de prevención de la exclusión social, de compensación educativa y de extensión cultural (García Guerrero, 2011). Por otro lado, en el aspecto educativo, la programación flexible de los servicios bibliotecarios, le permite al estudiante el acceso a los recursos necesarios para el desarrollo de la lectura, el desarrollo de destrezas de literacia informacional y tecnológica, así como la oportunidad de poner en práctica competencias de investigación, contando con la dirección del maestro bibliotecario. “Flexible access sets the stage for students and teachers to use school library media resources and services at any time during the day or week to browse, exchange books, read, use electronic resources or conduct research”(American Association of School Librarians [AASL], 2001, p. 83). Los estudiantes y los maestros deben tener la oportunidad de visitar la biblioteca durante el día, en un horario conveniente, para utilizar las fuentes de información, leer por placer, y establecer comunidades de prácticas entre pares.
De acuerdo a la AASL (2011), la responsabilidad de la programación de un horario flexible para la biblioteca, debe ser compartida por toda la comunidad escolar. Este proceso se caracteriza por ser un trabajo en equipo donde, el maestro tiene la responsabilidad de identificar el conocimiento de los contenidos de materias que debe ser alcanzado por su grupo y las necesidades particulares del estudiante. De esta forma, el maestro bibliotecario contribuirá en la planificación de talleres, adiestramientos y otras actividades, que permitan la integración adecuada de  los recursos y la tecnología, el conocimiento de los métodos de enseñanza, y una amplia gama de estrategias que se pueden emplear para ayudar a los estudiantes a aprender habilidades de investigación para satisfacer los requisitos del plan de estudios (AASL, 2011). Se deben crear programas que faciliten el alcance de los objetivos establecidos, evaluar dichos programas y promover en ellos la participación de toda la comunidad escolar.
Según las Directrices de IFLA/UNESCO (2002), el director escolar debe trabajar en estrecha cooperación con el bibliotecario en el diseño de planes para el desarrollo de la escuela, especialmente en los ámbitos de la competencia informativa y de los programas de promoción de la lectura, procurando un horario flexible y por recursos que permiten a los profesores y alumnos el acceso a la biblioteca y sus servicios. La resistencia al horario flexible en lugares como Carolina del Norte y Virginia, es por parte de la administración escolar (Gavigan, Pribesh, y Dickinson, 2010), esto debido primordialmente, a la preferencia del horario fijo, en lugar de proporcionarle a los maestros bibliotecarios tiempo adicional para la planificación de los servicios. Por otro lado,  Gavigan, Pribesh, y Dickinson (2010), argumentan que existe poca investigación empírica sobre el horario flexible y su efectividad en el incremento del aprovechamiento académico escolar. Debido a estos motivos, evidencian con los resultados de sus investigaciones que existe una correlación positiva entre entre el horario flexible de la biblioteca escolar y el aumento en la circulación de estudiantes. Estos hallazgos y las directrices establecidas en la carta circular 4-2011-2012 del Departamento de Educación de Puerto Rico, fundamentan la importancia de establecer un horario flexible en la biblioteca escolar.  
 La biblioteca escolar, sus programas y servicios son parte fundamental del currículo de una escuela. Este tipo de programación flexible, debe ser una estructurada y enriquecida por la satisfacción de las necesidades holísticas del estudiante y sus intereses. Debe cumplir con las reglamentaciones establecidas por el Departamento de Educación de Puerto Rico, garantizar la accesibilidad al centro de información y su funcionamiento adecuado, mediante la integración de programas docentes y de servicios a la comunidad.

 

Referencias
American Library Association. (2006). "Flexible Scheduling: Implementing an Innovation". Recuperado de http://www.ala.org/aasl/aaslpubsandjournals/slmrb/slmrcontents/volume9/flexible
American Library Association. (2011). "Position Statement on Flexible Scheduling ". Recuperado de http://www.ala.org/aasl/aaslissues/positionstatements/flexsched
Browne, K., & Burton, L. (1989). Timing is everything: adapting to the flexible schedule. School Library Journal, 3520-23.
Departamento de Educación de Puerto Rico. (2011). Carta Circular 4-2011-2012.
García  Guerrero, J. (2011). Plan de trabajo y autoevaluación de la biblioteca escolar. Recuperado de http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/DR1/DR1BECREA.pdf
Gavigan, K., Pribesh, S., & Dickinson, G. (2010). Fixed or flexible schedule? Schedule impacts and school library circulation. Library & Information Science Research (07408188), 32(2), 131-137.
           Hato Rey, PR. Recuperado de http://www.slideshare.net/basilin/carta-circular-4-psbi
IFLA/UNESCO. (1999). School Library Manifesto: The School Library in Teaching and Learning for All. La Haya: International Federation of Library Associations and Institutions. Recuperado de  http://archive.ifla.org/VII/s11/pubs/sguide02-s.pdf
MEC Madrid. (1998). Bibliotecas escolares. Recuperado de http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/organizacionygestion/ORyG01Servicios.pdf
Rodney, Marcia J., Keith Curry Lance, and Christine Hamilton-Pennell. (2003). The Impact of Michigan School Librarians on Academic Achievement: Kids Who Have Libraries Succeed. Lansing, MI: Library of Michigan.

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